¿Seguir surfeando durante el embarazo?

¿Seguir surfeando durante el embarazo?

Antes de quedarme embarazada no sé cuántas veces tuve esa pregunta dando vueltas en mi cabeza y cuántas veces intenté encontrar información acerca del surf durante el embarazo.

Mi rutina antes de dormir se convirtió en un repaso exhaustivo de Instagram buscando embarazadas encima de una tabla. Leía acerca de los riesgos y las consecuencias de los impactos y las caídas, me informé de todo lo que creía que había que informarse y calculé el porcentaje de probabilidades que tenía de cagarla por completo.

Durante los 3 primeros meses ( o 12 primeras semanas o primer trimestre…) el riesgo de aborto, de malformaciones, de mal desarrollo y de hacer las cosas mal del todo es mayor que durante el resto del embarazo.

Un día salí de surfear como otro cualquiera (entro casi todos los días al agua, con frío lluvia sol 35 grados o cero grados…) en pleno marzo y entrada primaveral (deshielo agua congelada temporales…) y con estos cambios bruscos de temperatura no me costó demasiado descubrir que estaba embarazada (cansancio, dolor y sensibilidad extrema del pecho…).

Desde ese día mis dudas anteriores desaparecieron, dejé de buscar en las redes sociales mujeres en la misma situación que yo…Y fui al médico.

El médico me dijo que lavara muy bien la fruta y la verdura, que me olvidara del pescado crudo y que bebiera mucha agua. También me dijo que mantuviese una dieta equilibrada y que hiciera ejercicios de bajo impacto. Y muy inocente yo le pregunté…¿y puedo surfeaaaaar…?

Vamos a obviar la respuesta del médico y a seguir contando mi experiencia personal.

Las náuseas llegaron, también el malestar común de los primeros meses de embarazo… Dolor de barriga, cansancio, irritabilidad… El médico me recetó en su momento paracetamol 1g 3 veces al día. Ahora que llevo 3 meses embarazada cuento que solo un día me tomé un paracetamol porque había cogido frío y estaba algo destemplada. El resto de días me receté a mí misma una dosis de bienestar cogiendo olas o caminando por la playa.

La primera visita con el ginecólogo privado indicó que todo iba bien y no me impidió seguir surfeando… sin embargo para disminuir el riesgo de golpes decidí vender mi tabla de fibra de 28 litros y pasarme a una 5’7” Softech Flash con 41 litros. No es que hubiese engordado 20 kg, de hecho no había engordado más de 1 kg cuando decidí realizar el cambio… pero quise evitar sobreesfuerzos y seguir cogiendo olas.

Ahora bien… ¿se puede seguir surfeando durante el embarazo?

La verdad es que no lo sé. A mí se me cae el mundo cuando pienso en las 27 semanas que me quedan si no puedo entrar al agua. Decidí quedarme embarazada en Marzo para intentar aprovechar el calor del verano y exprimir al máximo el tiempo que pueda cogiendo olas, pero entrar en el mar con una tabla ya no es lo mismo que era hace 3 meses.

No puedes exigirte el mismo rendimiento dentro del agua, tienes que surfear olas más pequeñas y realizar maniobras con mayor seguridad y control.

Estar embarazada supone vivir al 150%. Todo cobra mucha más intensidad. El olor del mar, la espuma rozándote la espalda o la sensación de deslizarte sobre el agua, de pronto retoma una importancia brutal en tu vida. Cada ola que coges es compartida, cada minuto en el agua es una experiencia inolvidable y cada vez que tu pareja te mira y te sonríe (porque también coge olas…) sientes ese momento en familia, en tu familia, que te llena y te hace sentir la persona más afortunada de la tierra.

No recomiendo surfear durante el embarazo, en absoluto. Conlleva muchos riesgos y algún que otro susto. Pero tampoco recomendaría a nadie estar en casa con náuseas, mareada y sufriendo el embarazo… en lugar de disfrutarlo.

Todo conlleva unos riesgos, ir en moto, en coche, andar por la calle, por el campo, en bici… algo tan simple como hacer abdominales puede ser perjudicial. No es una enfermedad, pero sí un estado físico vulnerable y un estado emocional explosivo.

No hay que surfear o dejar de surfear, hay que vivir y sentir esas emociones, disfrutar de 9 meses de ilusión, preparaciones, enhorabuenas… Saborear el presente con la incertidumbre del futuro, esperando la llegada de algo nuevo, de más felicidad, de más esfuerzo y más recompensa, de más pasos, de más vida…

Sí recomiendo que no busques información por internet, ni te bases en las experiencias personales de las demás (¡ni siquiera en la mía!)… Cada mujer vive el embarazo de forma muy diferente. Date tiempo para entender todo lo que está pasando dentro de ti. Comprender qué necesitas en cada momento es clave para sentirte bien y si necesitas surfear, ¡al agua! No tengas dudas de que si el surf es una necesidad para tu bienestar lo será para el bienestar de tu embarazo. Un punto menos de estrés – Un punto más de felicidad.

 

Un post de Rocio Lovera García

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *